FACILITANDO EL CAMINO A LA INTEGRACIÓN: La disociación estructural como ajuste para sobrevivir en y a la experiencia traumática



El núcleo de los trastornos disociativos siempre es el dolor. Más concretamente, el terror hacia ese dolor.
Cuando uno empieza a trabajar con personas con esta defensa, se hace evidente que debajo de los síntomas disociativos están latentes experiencias traumáticas graves. La disociación es una forma de protegernos de la vivencia traumática, que con el tiempo se constituye en una forma de manejar cualquier tipo de estrés. No siempre las personas nos protegemos ante el trauma disociándonos, pero si esta defensa está arraigada en nuestro funcionamiento podemos inferir, en un muy alto porcentaje, experiencias de maltrato en la infancia. Haya memoria explícita o no. Tengan narrativa o no. En el trabajo con personas con disociación, el recuerdo narrativo no es necesario. En consulta nos encontramos personas para las que la terapia y el terapeuta son muy activadoras/abrumadoras, que avanzan y retroceden en el proceso sin explicación aparente, que tras años de proceso los síntomas más duros (TCA, TOC, Bipolaridad, TLP, Depresión, Ansiedad, Adicciones, Somatizaciones, …) sólo se suavizan o/y aparecen recurrentemente con igual fuerza. O personas que, a pesar de tener buena introspección, motivación y conciencia no son capaces de cambiar aquellos aspectos de su vida que, a simple vista, ocasionan su sufrimiento. En todos estos casos podemos suponer que la defensa disociativa está en la base.
El trabajo con disociación es específico.
No podemos trabajar como lo haríamos con un ajuste neurótico ni podemos proponer un trabajo de procesamiento de trauma “normal” si esta defensa se ha convertido en un ajuste estructural. Esto es iatrogénico, arriesgado. Los distintos fragmentos de la mente de una persona con disociación estructural tienen sensaciones, emociones, impulsos, conductas y necesidades distintos y en conflicto. Necesitamos atender, comprender y vincular todos esos yoes para que avancen juntos. Dar un espacio de respeto, expresión y escucha a cada uno, como en un equipo de trabajo en que cada paso depende de la cooperación de cada uno de los miembros. Así podemos avanzar. Básicamente, esta es la propuesta de la formación que te presento: FACILITANDO EL CAMINO A LA INTEGRACIÓN: La disociación estructural como ajuste para sobrevivir en y a la experiencia traumática.
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